Lo que le está pasando a Juan Carlos Monedero no le está pasando solo a él. Nos está pasando a todos los que queremos que las cosas en este país cambien de una puñetera vez. Por eso lo mejor es no dejarle solo en ningún momento

Lo que ha pasado en torno a Monedero creo que permite deducir que ha dado en la tecla, que ha acertado el pleno al quince. Tanto él como la formación política que ha nacido de sus reflexiones y postulados han de atinar ahora al administrar el enorme caudal político del que disponen en el ánimo ciudadano, que es lo que reflejan las encuestas y lo que realmente asusta al poder. Como le ocurre a los nuevos ricos, se enfrentan por un lado al complicado problema de la digestión del éxito y por otro a las envidias de los demás.

 Juan Tortosa

Monedero no debe sentirse solo

plublico.es

Hubo una frase en la comparecencia este viernes de Juan Carlos Monedero que no he visto recogida en ningún sitio y que a mí me parece clave:

– ¿Qué necesidad tengo -se preguntó- de pasar por todo esto? ¿Merece la pena?

Es el precio de acertar en el diagnóstico, le contestaría yo, el peaje a pagar por haberse atrevido a decirle al rey que está desnudo, por denunciar sin pelos en la lengua los intolerables abusos del gobierno y de todos los demás poderes. El castigo por nutrir de argumentario a un grupo de jóvenes osados y ponerle nombre y cara a una posibilidad de cambiar las cosas, el desquite de quienes los ningunearon y hasta se rieron de su atrevimiento y ahora le tienen miedo al éxito de sus postulados. Es el temor de quienes empiezan a entender que la gente ha encontrado en el proyecto político que Monedero ha contribuido a poner en marcha esa etiqueta a la que agarrarse como quien lo hace a un clavo ardiendo.

Bien, pero… ¿merece la pena? ¿Merece la pena que, día tras día, mientan llamándote delincuente fiscal, falsificador de currículum, financiador ilegal…? ¿Que una mañana abras la puerta de tu casa y no sea el lechero, sino un par de agentes de aduanas, de los que se dedican a detener traficantes en alta mar, a quienes envía tu ministro de Hacienda para meterte un puro y acojonarte a ver si te callas de una puta vez y dejas de tocar las narices?

¿Merece la pena que la vicepresidenta del gobierno de tu país te señale con el dedo en sus comparencias tras el consejo de ministros? ¿De verdad, como también él mismo se preguntó durante la rueda de prensa, Juan Carlos Monedero es tan importante?

Creo que él sabe ya de sobra que lo que ha hecho es muy importante. Otra cosa es el coste personal. La política es una balsa de pirañas y él es básicamente un intelectual. El profesor Tierno Galván solía decir que en todo intelectual comprometido hay siempre un hombre de acción. En el arte de saber combinar las dos cosas, el pensamiento y la acción, es probablemente donde esté el quid de la cuestión. Y en que te dejen.

Lo que ha pasado en torno a Monedero creo que permite deducir que ha dado en la tecla, que ha acertado el pleno al quince. Tanto él como la formación política que ha nacido de sus reflexiones y postulados han de atinar ahora al administrar el enorme caudal político del que disponen en el ánimo ciudadano, que es lo que reflejan las encuestas y lo que realmente asusta al poder. Como le ocurre a los nuevos ricos, se enfrentan por un lado al complicado problema de la digestión del éxito y por otro a las envidias de los demás.

Yo creo que sí merece la pena el trabajo de Juan Carlos Monedero. Quizás de lo que se trate ahora sea de convertir ese capital político y moral en un punto de partida para trabajar por un país en el que los periódicos vuelvan a hacer periodismo, el poder entienda que la decencia es el único camino y los políticos gestionen sus rivalidades con educación y argumentos, y no con cuchillos ni patadas en los huevos.

Lo que le está pasando a Juan Carlos Monedero no le está pasando solo a él. Nos está pasando a todos los que, como él, queremos que las cosas en este país cambien de una puñetera vez. ¿Merece la pena entonces? Sin ninguna duda, la respuesta es sí. Por eso creo que lo mejor es no dejarle solo en ningún momento.

J.T.

Lección magistral del profesor Monedero

Félix Población

publico.es

Aparte de revelar el inadmisible y deplorable ánimo de intimidación que refleja enviar a dos agentes de aduanas a su domicilio,  Juan Carlos Monedero ha aunciado hoy, en su esperada rueda de prensa -que se ha hecho esperar más por la presencia en la sala de un provocador-, que ha puesto en conocimiento de la Agencia de Protección del Estado y la Fiscalía las declaraciones del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, sobre su tributación por si existiera un delito de revelación de secretos.
Llama la atención que el reventador del acto, al que sin duda hubo de acceder con una acreditación de prensa ofrecida por algún medio, no fuera desalojado del lugar hasta una hora después de la prevista para el inicio del evento, señalado para las 13,30. A no dudar, su desalojo se hubiera producido en minutos de haber concurrido del mismo modo -alborotador e histérico- a cualquier otro tipo de evento político organizado por el partido Popular o el Partido Socialista. Se trata, en efecto, del mismo sujeto que hizo lo propio en otras convocatorias en las que participaron representantes de Podemos.
Al margen de esta anomalía, que al cabo sólo ha servido para resaltar la coherencia y rigor con las que Monedero ha dado las explicaciones que debía a la opinión pública desde hace tiempo, estoy por asegurar que la personalidad, honradez y valores intelectuales del profesor de la Universidad Complutense han salido fortalecidos con los argumentos que tanto en fondo como en forma ha empleado para rebatir cuanto se ha propalado en contra de su persona y profesionalidad docente a través de algunos medios y desde las más altas instancias del Estado.
Monedero ha entregado a los medios de comunicación un dossier con la factura de los 425.000 euros que le pagó en diciembre de 2013 el Banco del Alba. Ha aportado además un informe fiscal realizado por un despacho de abogados, que concluye que el resultado de las dos opciones de tributar (por IRPF o por el impuesto de sociedades) arrojan un resultado económico muy similar en el pago de impuestos. También consta en el dossier un estudio jurídico que asegura que estaba exento de solicitar la compatibilidad a la Universidad Complutense. Apeló a razones lógicas de confidencialidad para no entrar en las características de los trabajos realizados con lo Estados del Alba concurrentes en el contrato.
Si se me preguntara por una impresión a bote pronto sobre el resultado de la rueda de prensa de Juan Carlos Monedero, diría que estamos ante una personalidad humana generosa y un intelectual brillante que, además, tiene como máxima aspiración personal nada menos que la propuesta y el debate de ideas con la calle, en la que quiere estar y convivir para dar vida a un país más decente. Yo se lo agradezco de veras porque, después de cuanto se dijo sobre él en las últimas semanas, la política y el periodismo en este país dan mucho más asco que pena y necesitamos voces, talantes y talentos como el suyo.

Las explicaciones de Monedero

Arturo González

publico.es

Las explicaciones de Monedero, personaje que no me cae particularmente bien, han sido rotundas y meridianas. Nunca nadie, que yo recuerde, ha rendido cuentas con tal consistencia en toda la democracia. Ello debería bastar para dar por cancelado el asunto con victoria de Monedero por K.O. Pero, claro, la derecha, que ya es toda ultraderecha, no se dará por vencida ante la posibilidad de que se les cierre el último flanco de ataque al enemigo Podemos. No les parecen suficientes las facturas ni los informes universitarios presentados y querrán conocer el contenido (confidencial) de los trabajos realizados y del contrato firmado, también confidencial como en toda práctica bancaria, y no se molestarán en pedir al banco que levante la cláusula de confidencialidad y le entregue los trabajos, como les ha sugerido Monedero a los periodistas. No, es mejor seguir poniéndolo todo en cuestión, aunque la profesionalidad quede por los suelos.

Con ello consiguen que los ciudadanos duden y se afirmen en lo de “todos son iguales”, a fin de descalificar a Podemos. El muy lúcido y desgraciadamente ocasional comentarista de este blog apodado Rafaelle escribía esta mañana: Vengo de desayunar en el bar donde cotidianamente se provocan tertulias políticas con gente de “a pie”, y la idea es que “nos devuelvan lo que les hemos prestado”, “todos son lo mismo”, “Tsipras ha prometido lo que no podía cumplir”,…., y un largo etc..
De nada vale que les expliques que España no ES la clase trabajadora que esta sufriendo la crisis, que es un gobierno de títeres de la banca -el PP- quien ha prestado dinero a otro gobierno títere ND, para que los griegos -trabajadores- les paguen deudas sobrevenidas a los bancos alemanes,….y así. ESO no es lo que dice la televisión. La televisión dicta OPINIÓN y esa opinión es que Tsipras ha sido derrotado y que va a pasar por el aro.
Conclusión del pueblo llano: TODOS son lo mismo, yo no voto: “abstención pro-sistema”.
No importa que lleve menos de un mes y que el problema lo hayan causado los malditos liberales y su totalitarismo económico. NO, hay que ahogar a la criatura antes que nazca.
Los que estáis TAN ilusionados con la estela de Podemos, debéis medir con atención los vaivenes en la opinión pública, yo siempre utilizo ese bar como antena de captación de la opinión, por la enorme “pluralidad” de gentes que van ahí. Desde un gitano franquista, que ya tiene guasa, hasta moderados sociatas, y sobre todo gentes del pueblo llano.
Hoy lo que he visto y oído, es que se ha relacionado a Podemos íntimamente con Tsipras y que su “fracaso” va a “arrastrar” sus expectativas. ¿ Pero esto lo sabía Syryza, y “supongo” lo tenía que haber tenido en cuenta?

Y con seguridad es tristemente cierto. La capacidad de recelo y destrucción de muchísimos españoles se regodea en ello, creyéndose, además, juiciosos en sus opiniones, aunque de modo palmario la realidad les contradiga. Nadie es capaz de reconocer errores y empecinarse es otra característica.

Así consiguen, o intentan, que el crédito de Podemos se perjudique. Son y quedan integrados en el magma en el magma de la indecencia política que impera en el cotarro de los partidos convencionales. No aceptarán las explicaciones de Monedero diga lo que diga, seguirán rastreando, y conseguirán que las posibilidades electorales de Podemos se frenen o disminuyan. Da igual el precio.

Frente a esto existe la obligación de no permitir este fraude y contar la realidad como es para que llegue a todos los ciudadanos no contaminados por la calumnia permanente. Yo, desde mi mínima parcelita, así lo hago. Escribí que Monedero debía dar explicaciones, las ha dado, han sido convincentes y es necesario reconocerlo y hacer saber los hechos, sin obcecaciones ni asunciones sectarias, que tanto Monedero como Podemos no son como los otros. Nos decepcionen o no en un futuro próximo, de momento merecen toda la confianza de quienes estén por el cambio que nos convierta en un país políticamente habitable. Claro que, a lo mejor, yo me he convertido en un fanático.

Otras visiones, otras lecturas: Carta a los amigos y amigas de Podemos

    Saludos a todas las amigas y amigos de Podemos, a toda la gente que confía en el cambio en España.
    Ha sido un mes muy intenso que todos y todas habéis vivido y sufrido con nosotros y en especial conmigo. Me decía un abuelo que ha peleado mucho durante toda su vida que no recuerda durante toda la transición tantas ganas de acabar con una formación política. El régimen ha creído que podía acabar con Podemos intentando acabar con mi persona y ha dirigido todas sus baterías contra mí. Pero en verdad yo no soy tan importante. La fuerza de sus ataques habla de vuestra fuerza y el miedo que les habéis creado.
    Tengo que daros las gracias a todos los que habéis confiado y también muchas disculpas a los que os han faltado argumentos durante este mes. Ha sido demasiado tiempo.
    En Podemos no somos profesionales de la política y yo también, en algún momento, me he quedado sin palabras ante la intensidad de las mentiras y la virulencia de los ataques. He necesitado tiempo para preguntarme qué había cambiado en mi vida en apenas un año para que de pronto una persona sin ningún cargo público, alguien que no es diputado, senador, alcalde o Ministro, que tampoco se ha propuesto para ningún cargo en las elecciones, se puede convertir en el centro de la información de todo un país.
    He tenido que entender que todo esto no era nada conmigo. Yo no soy tan importante. Los ataques contra mí eran ataques contra algo que ha puesto muy nerviosos a los poderosos de nuestro país. Y lo único que ha cambiado políticamente en mi vida en el último año se llama Podemos.
    La única salida de los partidos del régimen es intentar colocar un discurso: todos somos iguales.
 Pero es mentira. Ojalá se persigan los delitos verdaderos en España, ojalá se persigan la corrupción como han demostrado ser capaces de perseguir a los opositores.

    Parece cada vez más claro que el partido de gobierno pone las instituciones a trabajar en su beneficio. El Ministro Montoroamenaza a un ciudadano, y la Vicepresidenta del Gobierno, la que no hablaba de personas concretas , hasta dos veces se ocupa de mi persona en la rueda de prensa después del Consejo de Ministros. De alguien que no es nadie. Sólo, según ellos, una amenaza para los privilegios que han conseguido a costa de los derechos de la mayoría.
    Un diario importante saca en primera página que había falseado mi currículum y cuando todo lo que ahí decían se demuestra que es mentira, no sacan el desmentido ni piden disculpas. Después de decir en primera página que un profesor de universidad había falseado su currículum.
    Otro diario importante dice que me han ingresado cifras enormes de dinero, pero no dicen ni dónde ni cuándo ni en qué cuenta. Pero es primera página.
    O dicen que no he pagado impuestos cuando he abierto una empresa en España y he declarado impuestos apenas unas semanas después, dejando claro que aquí no hay ocultación de ningún tipo.
    No les importa que ganemos dinero. Eso no es ningún problema. Lo que les preocupa es en qué nos lo gastamos. Y en mi caso, el dinero que he ganado a través de mi empresa me lo he gastado en un proyecto de comunicación. No en un jaguar ni en un palacio en Pedralbes. La Tuerka es un proyecto que emitía un día a la semana en un garaje de Vallecas y que hemos sido capaces de emitirlo todos los días y que un equipo de gente joven que daba lo mejor de sí de manera voluntaria puede ahora enfrentar su proyecto de manera digna. Y eso a los poderosos no les gusta, no pueden soportarlo.
    Han seguido mintiendo. He repetido que la fiscalidad de mi empresa es correcta, legal y legítima. Pero daba lo mismo. Necesitan decir que somos iguales que ellos.
    Mi declaración voluntaria complementaria no tiene detrás que antes hiciera nada ilegal, sino hacer la declaración que evitara cualquier discusión con hacienda evitando la confrontación con un Ministro, que también debiera ser el mío, pero que se comporta como una persona al servicio de la casta.
    Han querido ganar en los medios de comunicación lo que no son capaces de ganar en las urnas.
    Me han acusado de cualquier barbaridad con un solo fin: que me vaya ¿qué me vaya de dónde? No soy Ministro, alcalde, diputado ni candidato a nada. Mi única tarea es coordinar el programa de Podemos. Si de lo que se trata es de que deje de ser Juan Carlos Monedero, me temo que en eso no voy a poder satisfacerles.
    Algunos pretenden igualmente que renuncie a mi relación con América Latina. Es un error. La principal ventaja que tiene España respecto del resto de Europa es que tenemos un continente que habla nuestra lengua y forma parte de nuestra historia. Renunciar a ello es condenarnos a ser la esquina de Europa. Es un continente hermano, en toda su pluralidad y contradicciones, y así, como un continente hermano lo siento.
    He cometido errores. Claro. Somos humanos. Pero no de los que nos acusan. El principal error es no haberos dado explicaciones antes. He tenido que esperar a tener todos los papeles que prometí enseñar. Y también que recuperar papeles de hace 20 años, porque me han acusado de cosas que supuestamente hice o no hice hace 20 años. He tenido que terminar el curso, corregir exámenes y demás tareas de mi trabajo. Y entender qué estaba ocurriendo porque no me reconocía en ninguna de las portadas y de las informaciones sobre una persona que me parecía ajena a quien yo soy.
    No soy ni quiero ser un profesional de la política. Aún menos de la vieja política donde el éxito se   mide por tu capacidad de acuchillar a cualquier adversario. He aprendido algo con mucha fuerza este mes: ni portadas ni gobiernos mafiosos ni el miedo del régimen van a amordazarme. Sé que viene un año muy duro para todos los que queremos cambiar las cosas. Con tantas amenazas no podemos permitirnos el lujo de cometer ningún error. Por eso os pido una vez más disculpas por no haber sido capaz de poder responder antes ante vosotras y vosotros.
    La marcha del cambio del 31 de enero me ha enseñado muchas cosas importantes: nos habéis demostrado que sabéis que los ataques no son a nosotros, sino a todos; golpean en nuestro rostro, pero van dirigidos a toda la gente que quiere cambiar. Pueden intentar asustarnos a nosotros, pero no pueden asustar a todo un pueblo.
El cambio ya ha empezado. Y todas y todos hacemos mucha falta.
Nos vemos en las calles.

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